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miércoles, 21 de enero de 2015

Ripley tiene ¡¡¡enormes y buenísimas noticias!!!


El día de hoy estaba marcado en rojo en el "calendrajo", tal cual mi abuela materna llamaba al calendario.
Me enfrentaba nada menos que a un choque entre civilizaciones. La mía y la de la burocracia.
¡Santiago y cierra España!, ¡a mí la Legión!, ¡a mí Sabino, que los arrollo! pero nada de esto hizo falta, es mas, cogí un caramelillo de la mesa de la morena funcionaria de bote, -se le notaba en las raices-, concretamente de naranja y sin azúcar, a continuación desparramé papeles y argumentos.

Amigos, ¡me han subido la pensión! ¡por fin!, pues tal como marca la LEY y yo cumplo los requisitos al tener una discapacidad igual o mayor al 75%, la mía es del 83, me corresponde un incremento del 50% y dado que la pedí en junio viene con todos los atrasos. La fecha del primer cobro es en marzo, mi mes. También tengo derecho a otra prestación, esta se cobra una sola vez al año, el expediente de 2014 lo habían "traspapelado" y en diciembre reclamé. Ya resolvieron y la abonarán en febrero, también he dejado solicitada ya la petición para 2015.

Se ha hecho de rogar pero ya la tengo. No sabéis la tranquilidad que me da haber dejado este tema resuelto, aunque ahora mismo me duela la cabeza producto de una mañana de mucho estrés. Desde que decidí darle la espalda a la enfermedad y dejar de ir a médicos y hospitales todo ha cambiado para bien. No he mejorado, el mal sigue ahí causando daños, es su trabajo, pero no le hago caso. Hoy estoy agotado. Físicamente el cuerpo da de sí lo que puede y ha sido un día muy ajetreado. Tengo la certeza de que es la decisión mas acertada que he tomado en los últimos años, he reducido la medicación, duermo mas aunque nunca cierre los ojos antes de las 4:30 a.m. y me estoy quitando poco a poco uno de los antidepresivos. Soy un medio hombre nuevo.

Queridos míos, estoy feliz como una lombriz. "G", mi ángel de la guarda me acompañaba, nunca me deja solo y he podido conducir su coche, sabe que me gusta, que puedo hacerlo y que me relaja tanto como una canción de Barón Rojo. Lucas, Norah y Sancho esperaban en casa. El ángel me invitó a comer y todo ha salido perfecto. ¿Se puede pedir mas?. 

Como diría Joaquín Luqui: "un besito para ellas y abrazos para ellos".

viernes, 17 de octubre de 2014

¡Buenas noticias!, regulares e inquietud.


La buena. En el día de hoy aun en la cama abrazado a mi peluche con ese tiempo que apuras al máximo antes de levantarte y que yo prolongo mas allá de lo confesable, he recibido una llamada de la Comunidad de Madrid por el asunto de la Ley de la dependencia. ¡At last!. Estoy very happy. Yes I´m learning english, the porn movies is not enough. Slowly.

Y la regular es que el Carlos III se sigue llenando de sospechosos, tengo cita la primera semana del mes que viene y me llevan y traen en ambulancia. ¿Se verá feo si llevo unos guantes de látex? soy un poco maniático y siempre que salgo a la calle rara vez toco algo y si lo hago lo recuerdo e interiorizo para no usar esa mano y en cuanto llego a casa, agua y jabón en gel. Les diría el aroma pero no me parece necesario. Conjeturen.

Antes de todo eso dentro de doce días vienen a valorarme y ver que necesito. Es un NOTICIÓN, esperaré a ver que me dicen y luego pediré con cautela lo que ya se que me hace falta pero desconozco el procedimiento así que me portaré bien. Ya saben "¡niño eso no se toca!, pues en mi caso, escucharé. Estoy realmente contento.

En el mp4 suena "Volver volver" en la voz de Pedro Vargas.

jueves, 9 de octubre de 2014

El hombre que ya no quiere morir. Mas en concreto de ébola.


Cuatro intentos de suicidio con pastillas, mezclas imposibles y nada. La química no funciona con mi organismo.

De un tiempo a esta parte y gracias a mi psicóloga he cambiado siguiendo sus consejos, y siempre de la mano de G, estoy aprendiendo a quererme y a valorarme pero sobre todo me han hecho entender que el enfermo, el discapacitado, el que necesita ayudas para muchas cosas soy yo. Y lo mas importante es el hecho de que en mi estado lo último que necesito es estrés. De modo que he puesto distancia con personas tóxicas que me hacían mal. Ahora me preocupo por mí, vivo sereno y en paz conmigo mismo. Veo regularmente a G y a Lucas que son lo que mas quiero y lo mas preciado que tengo. He logrado un todavía precario equilibrio emocional con altibajos pero suficiente para hacerme abrir los ojos. Es como levantarse de noche en una habitación desconocida y encender la luz.

También mi ayudante domiciliaría peruana me da mucho sin ella saberlo, aunque yo se lo digo siempre.

En unos días tengo que estar en el Carlos III pero no voy a ir. G, que es la mejor doctora del mundo me lo ha desaconsejado. Mañana llamo y anulo la cita. Me hubiera gustado poner una foto suya junto a esta mía que ya publiqué en otro blog, pero no quiere. Se que no le gusta salir. A Lucas ya lo conocéis, no obstante ni he podido ni he querido resistirme.


Lo mas curioso es que si esto del ébola hubiera o hubiese ocurrido unos meses atrás durante los tiempos oscuros, habría pedido un bis a bis con la enfermera. Ya me entienden, un simple beso con lengua y adiós muy buenas. Fin.
Pero el cuento sigue, no acaba aquí. Y me alegro, sobre todo por G.