Mostrando entradas con la etiqueta Poemas del abuelo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poemas del abuelo. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de marzo de 2015

Te miro y veo tus ojos perdidos, ausentes. Te conozco. Estás sin estar. Sé lo que piensas a mí no puedes engañarme.


¿Me amaste?. No lo sé. ¿Te amé?. Tampoco
lo afirmo ni lo niego.
El amor fue un tahúr. Por él supimos
del placer de ganar horas al tiempo.
Lo gastamos sin tino...¡Duran poco
las ganancias del juego!.

Fragmento de: "Fue un tahúr", de don Benito González del Valle.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Autorretrato, semblanza. Lucas.


No se si me conozco. Tal vez mi autorretrato
trasluzca con el tipo la idea del deseo.
No ha de ser obra de arte, ni al Arte desacato.
Pintor sin pretensiones, aquí tan sólo trato
de pintarme a mi gusto, lo mismo que me veo.
Y veóme vestido de artístico ropaje.
Gregüescos y ropilla de oscuro terciopelo;
chambergo enjoyelado, golilla de albo encaje,
los dos hierros pendientes del negro correaje,
y la roja venera cruzando el ferreruelo.
En un cuerpo cansado que al tiempo se resiste,
se alberga un alma extraña, dudosa de sí misma:
en su exterior alegre y en su refugio triste.
Al ideal sumisa. Rebelde a cuanto existe.
...
Mi bolsa, siempre flaca, consuelo de mendigos.
...
Con tan fino cedazo cribé pocos amigos.
Ni busqué nunca premios ni provoqué castigos.
Ni blasoné de malo, ni presumí de bueno.
...
Que bebió los amores con avidez de esponja.
Que no tuvo en sus poros ni envidia ni lisonja.
Que pudo y no quiso baladronar proezas.
Soy viejo y no me rindo: que al fin de la jornada,
aunque en la mano tiemblan la pluma y el acero,
mi mano busca, en veces, el puño de la espada.
...
Ya está. Pero no quiero forzar mi anacronismo, 
que a críticos futuros pondría en un brete.
Vivo en el siglo veinte mirando un cataclismo.
Soy un poeta huraño que, a caza de sí mismo,
tropieza en un hidalgo del siglo diecisiete.

Así empieza mi abuelo su libro, con ese título, -Autorretrato-, y un texto mas extenso. Es como si en su lugar me estuviera describiendo años antes de nacer, sin saber si quiera que aquello pudiera llegar a suceder. Y sin embargo, leo y me descubro. ¡Que grande abuelo y que pena no llegar antes en el tiempo, sentarme en tus rodillas y escucharte! Me gustaría que supieras que he buscado tu libro para regalarlo a un amigo de las tierras de nuestros ancestros pero ¡¡¡está agotado!!!. Suerte que conseguí el mío, tal vez por azar o caprichos del destino, el último que un particular puso en venta. ¿Se puede querer tanto a a alguien a quien no has conocido? Sí abuelo, se puede y conociendo a la abuela mucho mas, hoy digo que te quiero y extraño. Que me faltas y que si hubiera sido hijo tuyo no podría parecerme mas a tí.

viernes, 7 de marzo de 2014

A pocos metros y de frente me tomé mi tiempo.


¿Un soneto? Cualquiera hace un soneto.
El tema es lo de menos, porque el tema
debe llevar el cuño de mi lema:
"La conciencia hay que echársela al coleto".
Adular y fingir son el secreto...

Fragmento de: "El poetrasto", de don Benito González del Valle.

martes, 28 de enero de 2014

Monumento a Alfonso XII (Detalle)


...Y por si fuera dudoso
ese texto de leyenda,
con su firma lo refrenda
un juramento del Cid.
Ya es sobrado. Dice el texto
mucho de una fortaleza,
y un Coso y una nobleza
mora y cristiana a la par;
y un Rey. Don Alfonso Sexto,
que ganó para Castilla
el Alcázar y la Villa,
cuando quiso el de Vivar.
Y a partir de aquella fecha
Madrid impone su brío,
su alteza y su señorío,
por bravo, noble y leal:
porque en el campo y la brecha
el pendón del Oso prieto
lo mismo recoge un reto
que arroja el guante a un rival.
Así atestiguan los fueros
que los Reyes castellanos
escribieron por sus manos
y otorgaron en su honor;
por plantel de caballeros:
por espejo de hidalguía:
por derecho de señor.
Y por serlo no se humilla
a enemigos ni rivales.

(...)

Fragmento de "Madrid", de don Benito González del Valle.
...

Eran otros tiempos, claro, no los presentes
de humana podredumbre.
Tiempos aquellos de hombres valientes
tan distantes de nuestra basura dirigente.
Madrid no te reconozco en tu insólita mansedumbre
mas no es culpa tuya
sino de quienes asisten complacientes
inactivos y con la sonrisa boba
al derrumbe de España, por cierto
la mas antigua nación de Europa
que se enteren sus señorías.
O como Cádiz la mas antigua ciudad del continente.
Quizá, tal vez, puede ser que algún diputado prominente
ya lo supiere, y he de jurar ¡Vive Dios! que me sorprende,
pero en esta tierra todo es posible ¡que mas da! un hombre cauto y silente
entre cientos de indocumentados bien adoctrinados y con padrinos poderosos. ¡Así cualquiera!
¿Y los otros?, ¡ay los otros! ¡que se vayan! como se va el toro manso al sentir la primera puya, con cobardía.
Soltemos lastre de una puñetera vez y para siempre que muy caro nos está saliendo el empeño,
del Tesoro de España se financian sus enemigos. Sí, hoy lo ha dicho el ministro. Una vez mas.
Ruina, quiebra, insolvencia, suspensión de pagos y ¿para cuando el desgajo de ese despojo?
en el entreacto, sonrisas, reuniones, engaños, mentiras y desparpajo pero ni un regaño.
Ya no hay pudor, nadie enrojece, se perdió la verguenza como la virginidad.
¿Y que dice la ley?
territorio comanche, amigo,
abrámosles de par en par las puertas al tercer mundo con billete solo de ida
que ya estamos tardando.
En España solo quiero españoles orgullosos de serlo
y si hay que recortar el mapa se recorta.
Los importantes ya han dicho que se quedan a este lado de la frontera.

 (Apostilla con hartazgo y atrevimiento, del nieto del poeta)

He vuelto a habilitar los comentarios precisamente para que me pongan a caer de un burro. Y me llamen lo acostumbrado en éstos casos.


miércoles, 22 de enero de 2014

Suelo llano, paso firme, hermosura en su rostro, me volví presto, ligero en la ejecución a mirar lo que ya era pasado.


No debo poner puntales
a tu valor, que no cuenta
los años y los pesares.
Sabes luchar a fe mía.
Es tu destino el combate,
y es tu destino afrontarlo
sin desmayo y sin alarde.

Que si hay que triunfar se triunfa
y si hay que caer se cae.

Lucha aunque sea soñando,
por lo noble y por lo grande,
por lo bueno y por lo justo,
contra los falsos gigantes...

Fragmento de: "Año de 1940" de don Benito González del Valle.