Hoy ha sido un día "veramente speciale". Calor, mucho calor, paseo matutino, muchas fotos, hambre, sed, terraza, comida con ese refresco de agua marrón azucarada de una multinacional norteamericana que tanto me gusta, cuatro horas y media en la calle, vuelta a casa, siesta y comenzar a ver los resultados del safari fotográfico.
Esta es mi tercera ave tras el pato y la urraca, ambas con las paticas sobre la hierba. Me pasé la mañana tratando de capturar un vuelo pero fue imposible. La paloma tuvo el acierto de escoger el farol mas cercano a mí y esperar. Circunstancia que le agradezco mucho.
Tres gitanas me han asaltado hoy con la intención de leerme el pensamiento, pero ya piqué el anzuelo una vez y me desplumaron así que tuve que ponerme serio y negarme reiteradamente.
El Parque sigue igual, con los mismos manteros delinquiendo vendiendo falsificaciones de objetos valiosos y poniendo muy difícil hacer una foto sin que salgan en ella. Se ve que la alcaldesa no ha recibido mi carta de queja o no ha considerado oportuno darse por enterada y actuar. ¡Políticos!.