Veintiocho años sin tus besos ni abrazos ni consejos ni tu compañía y natural sabiduria. Veintiocho años sin oir tu voz que no olvido. Hoy puedo presumir y te digo con orgullo que soy lo que me enseñaste a ser. Misión cumplida mamá. Que me siento fiel reflejo de la persona que fuiste y esto es lo mas importante que me ha sucedido en la vida. Haber salido a tí y sentir como tú sientes es el premio mayor de la mayor de las loterías humanas, gracias por enseñarme a leer, por despertar mi curiosidad, por la importancia de ser educado y prudente siempre, por las formas y las buenas maneras y por la necesidad de aprender cada día. A esto lo llamabas "inquietud". Muchas felicidades mamá.
Creo que no pasa nada si hablo por boca de mis amigos y felicito a todas las mamás.
Creo que no pasa nada si hablo por boca de mis amigos y felicito a todas las mamás.






